HISTORIA DE MUJERES EN ACCIÓN 

Mujeres en Acción es una organización fundamental en la defensa y promoción de los Derechos Humanos y de Género en Bolivia, con una trayectoria que se remonta a 1994. Fundada por las activistas Corina Guerra, Eva Palenque y Magalí Vargas, su origen radica en la profunda preocupación por las brechas de desigualdad y la limitada participación de las mujeres en espacios comunitarios y de toma de decisiones. Inicialmente centrada en la formación y capacitación para impulsar la participación política y ciudadana de las mujeres—especialmente en el marco de la Ley de Participación Popular—la organización evolucionó para abordar de manera integral la violencia de género y la vulneración de derechos. Hoy, Mujeres en Acción es un referente clave, operando bajo un enfoque de restitución de derechos, liderazgo, y desarrollo de proyectos de vida para mujeres, adolescentes, y niñas víctimas de violencia sexual.

Historia y Enfoque de Derechos Humanos y Género

Origen y Lucha por la Participación (1994)

La fundación de Mujeres en Acción en 1994 fue una respuesta directa a la evidente discriminación y desigualdad de género que impedía a las mujeres ejercer su derecho a la participación activa y propositiva en organizaciones barriales y la planificación municipal (POA). Se buscó romper con la dependencia de la “consulta a los esposos”, empoderando a las mujeres para que fueran sujetas de derecho con capacidad de decisión. Este enfoque inicial se centró en la formación y capacitación como herramienta clave para la incidencia política.

Abordaje Integral de la Violencia de Género

El trabajo en las zonas periurbanas reveló una realidad aún más crítica: la violencia física y psicológica ejercida contra las participantes. Esto motivó a la organización a ampliar su mandato, instalando un Centro de Conciliación y apoyo legal para mujeres, reconociendo el derecho a una vida libre de violencia.

  • Atención a Madres Jóvenes: Se identificó la problemática de las madres solas, a menudo adolescentes abandonadas tras el embarazo. Mujeres en Acción estableció un centro de acogimiento para promover su continuidad educativa y su desarrollo económico a través de la formación técnica, garantizando así el derecho a la educación y a una vida digna. Además, se trabajó en la restitución del derecho a la identidad (certificados de nacimiento, reconocimiento de paternidad) y el derecho a la manutención.
  • Centro Vida Digna: La identificación de casos de embarazo producto de abuso y violencia sexual en niñas y adolescentes impulsó la creación del Centro Vida Digna. Este centro se especializó en la protección y restitución de derechos de niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual, con un enfoque diferenciado que, con el tiempo y la lucha, incluyó la posibilidad de decidir sobre la maternidad, promoviendo la interrupción legal del embarazo (ILE) en casos permitidos por ley, defendiendo así la autonomía corporal y la salud integral de las niñas y adolescentes.

Incidencia Política y Alianzas Estratégicas

Mujeres en Acción ha consolidado su trabajo a través de alianzas clave (como PIDEB, Poder Local de UNITAS, Plan Internacional, Terre des Hommes y BRUECKE LE PONT), lo que permitió una visión nacional e incidencia política, incluyendo la promoción del Día Nacional de Solidaridad con las Víctimas y en Contra de la Violencia Sexual (9 de Agosto).

Expansión del Enfoque de Derechos

Trabajadoras Asalariadas del Hogar y Trabajadores Empíricos

El compromiso con los derechos laborales y la cualificación profesional llevó a la organización a trabajar por más de diez años con las Trabajadoras Asalariadas del Hogar. Este trabajo se centró en la cualificación de conocimientos, el asociativismo (logrando la personería jurídica para su asociación) y la promoción de sus derechos laborales (salario mínimo, seguridad social, jornada de 8 horas), contribuyendo a la aplicación de normativas nacionales.

Paralelamente, se trabajó con Trabajadores Empíricos para la certificación de competencias técnicas y la transversalización del enfoque de género y la cultura de paz en sus organizaciones.

Defensa de los Derechos Ambientales en Tariquía

Más recientemente, Mujeres en Acción se vinculó con organizaciones de la Reserva de Tariquía, inicialmente apoyando a las mujeres líderes de las marchas de defensa territorial. La institución facilitó la gestión de derechos ambientales, económicos, sociales y culturales (DESC), promoviendo la participación ciudadana y la formulación de propuestas comunitarias ante el municipio. La presencia en la zona reveló casos de violencia sexual, motivando un nuevo eje de intervención enfocado en la prevención de la violencia, la reconstrucción de roles de género, la agricultura sostenible y la promoción de los derechos de niños, niñas, y adolescentes en las comunidades.

Símbolos y Legado Institucional

El principal símbolo de Mujeres en Acción es el Centro Vida Digna, reconocido como un espacio de contención, información, y defensa para las víctimas de violencia de género. La organización es identificada como una “defensora de las mujeres” y un referente de transparencia y justicia en casos que involucran a personas con poder político y económico.

El logo de la institución simboliza a la mujer con capacidad de participación y proposición, trascendiendo el ámbito privado para ser protagonista de la esfera pública, siendo la acción el núcleo de su identidad institucional.

El legado de Mujeres en Acción se basa en su experiencia documentada a través de sistematizaciones (como la del Centro Vida Digna) y la producción de materiales educativos, fortaleciendo el Protocolo de Atención con el objetivo de garantizar la restitución efectiva de derechos y el empoderamiento de las mujeres y jóvenes.